A diferencia de la mayoría de las visitas a prisiones en Estados Unidos, la histórica Penitenciaría Estatal de Kansas ofrece algo que pocos lugares pueden ofrecer: la sensación de que realmente sigues estando entre sus muros. Mientras que muchas antiguas prisiones se han convertido en museos desconectados de su entorno original, la histórica prisión de Lansing sigue rodeada por los cuatro costados de un entorno penitenciario en activo, lo que crea una atmósfera que, sencillamente, no se puede recrear. Cada pasillo, patio y muro imponente recuerda a los visitantes que este fue en su día una de las prisiones de máxima seguridad más temibles del Medio Oeste.
Nuestras visitas «Behind the Walls» (Detrás de los muros) llevan a los visitantes a través de auténticos edificios penitenciarios donde generaciones de reclusos y funcionarios de prisiones caminaron, trabajaron y vivieron. Desde los enormes bloques de celdas hasta el histórico comedor y los imponentes muros, esto no es un plató de cine ni una atracción de feria: es historia real conservada en piedra, acero y hormigón. Si busca una de las experiencias de visita a una prisión más singulares y auténticas de Estados Unidos, Lansing debe estar en su lista de lugares imprescindibles.