Los vuelos espaciales someten al cuerpo humano a un estrés que no podemos reproducir en la Tierra. En órbita, se observa una rápida pérdida de masa ósea y muscular, un debilitamiento del sistema inmunitario y procesos biológicos que se asemejan a un envejecimiento acelerado.

Basándose en su investigación en la Estación Espacial Internacional, que incluye la primera secuenciación de ADN realizada en órbita, la Dra. Kate Rubins analiza cómo la secuenciación portátil y otras herramientas ayudan a traducir los descubrimientos realizados en el espacio en conocimientos sobre el envejecimiento y las enfermedades crónicas en la Tierra.

Se recomienda inscribirse; el plazo de inscripción se abre el 3 de septiembre a las 9:00 h (hora central).